Simplifica tu productividad

Simplifica tu productividad

Tu rendimiento te permitirá ejecutar lo que planees volviéndote un hombre más tecnológico.


Tu rendimiento es un potenciador clave para profesionalizar tu marca, en donde delegar —inicialmente— quizá no sea una buena opción.

Nada peor que delegar ineficiencia, ¿verdad?

Lo primero que debes interiorizar es que un hombre de alto nivel, maneja su tiempo como tal, entonces, tienes que volverte un experto en tu productividad personal, no en la de los demás.

Eso te hará navegar en otra dimensión, en donde podrás ver como a tu alrededor son ineficientes e improductivos —sin que te afecte— y tu por el contrario podrás ir hacia el objetivo que te trazaste sin parpadear.

Para nadar a contracorriente debes contar con el físico y la mentalidad apropiada.

Ten en cuenta que a partir del momento en que empieces a centrarte en objetivos «extraordinarios» comenzaras a ser el extraterrestre de tu entorno.

El hombre común sigue al rebaño, es lo fácil, es lo ordinario y si te sales —para ellos— eres el que está equivocado.

Ahora, hacer cosas fuera de lo común no es volver tu vida más compleja, esto es una creencia resultado de la ignorancia digital y la flojera mental.

Al contrario, el quid del asunto es volver a lo básico, a lo simple, a lo que tenga significado para ti, y en esto la tecnología y el minimalismo serán tus mejores aliados, con estos tres elementos:

3 elementos para «simplificar» tu productividad

  1. Evaluación
  2. Depuración
  3. Producción

Evaluación

Antes de siquiera pensar en qué hacer, lo primero es analizar y diagnosticar tu rendimiento actual. Conocer en detalle en lo que inviertes tu tiempo —bien o mal— será un excelente punto de partida.

Tu objetivo aquí es identificar y registrar los minutos, horas, jornadas, días y semanas que se te van haciendo lo que haces.

Inclúyelo todo; actividades personales, familiares, profesionales, lo que ejecutas desde que te levantas hasta que te acuestas.

Depuración

Elimina todo lo que sobre, lo que no tenga sentido, lo que no aporte significado al recorrido hacia tu transformación digital.

Aquí debes suprimir el veneno distractor y las actividades irrelevantes que te consumen el tiempo finito. No escondas y tapes, elimina y ya.

La única alternativa para despejar el camino es desintoxicando tu mente, solo así tendrás el espacio que ahora está ocupado por actividades ordinarias.

Producción

Ahora sí, ¡todo despejado!, es el momento de convertirte en un estratega de tu productividad, ¿cómo?, digitalizándote, simplificando tus tácticas para rendir —no más— si no mejor.

Aprovechar la tecnología para tu beneficio es dominar las herramientas adecuadas para las tareas indispensables, permitiéndote hacer lo que antes te era impensable.

Llega a este punto sin cargas innecesarias, así no meterás a tu producción lo que no aporta a tu plan, aquí es donde entra el minimalismo, para ayudarte a buscar lo que tiene sentido para ti y lo que no, preguntándote:

  • ¿Tienes los motivadores necesarios para emprender esta transformación?
  • ¿Estás preparado para eliminar más de un 70 % del veneno distractor? (incluye actividades y personas tóxicas)
  • La mayoría de las cosas que haces y posees pertenecen a un guion automático, ¿estás dispuesto a retarlo?

Actualiza tu bitácora en las notas con tus respuestas, recuerda no asumas nada como bueno o malo, cuestiónate todo y prepárate para el último episodio de hombre intencional.

¡Hasta la próxima!


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Renzo D’Angelo

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