¿Realmente progresas?

¿Realmente progresas?

Los resultados «extraordinarios», son de los disciplinados, obstinados, apasionados y disruptivos.


Un hombre inteligente es resolutivo, y poco «o nada» le importa lo que esperan los demás, así te haga creer que sí.

Por eso, investiga, lee, estudia, abre tu mente, y crea tu definición de “progreso”, recuerda, el asalto es contigo mismo, y antes de amar la meta, enamórate del proceso.

Rompe tus objetivos en pequeñas tareas diarias, sin pendejadas, (no eres un adolescente), revísalas y ejecútalas todos los días.

Olvídate de la perfección, el hombre perfecto es imperfecto; lo emocionante está en lo impredecible y nadie quiere saber lo que ya sabe.

Entonces, si en lugar de hacer las cosas inmejorables para evolucionar; te centras en picar los ladrillos que armarán tu castillo…

Verás, que avanzar es más productivo que perfeccionar, ya luego mejorarás tu versión anterior, porque ese efecto después del sudor será progresar.

¡Hasta la próxima!


Comentar

Únete al clan

Y recibe mi correo semanal para impulsar tu marca personal como un hombre prémium.

Paso 1 de 2