¡Rectifícate constantemente!

¡Rectifícate constantemente!

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¡Rectifícate constantemente!
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Conócete, supérate, compártete y reiníciate ¡Rectifícate constantemente!

Ser un hombre de alto nivel para venderte eficientemente —según mi punto de vista— parte de una premisa: sentirte inconforme con tus resultados.

Es un inconformismo, bien sea, con tu calidad de vida, trabajo, con el negocio que tienes, lo que vendes y cómo lo vendes, la comunicación de tu marca, en fin.

La gestión del cambio inicia con esa inquietud interna como —hombre emprendedor— de querer ser y estar mejor, y como siempre te digo, ¡mejor no necesariamente es más!

El personal branding parte de crear constantemente para dar a los demás. Obviamente, eso que creas se debe retribuir con incentivos emocionales y económicos, de lo contrario solo tendrás una buena afición.

Partiendo de esta búsqueda de autoconocimiento y automejoramiento quiero compartirte:

3 rutinas para progresar como un hombre prémium

  1. Simplificar
  2. Implementar
  3. Retroalimentar

Simplificar

La voy a centrar en tu productividad, aunque puedes extrapolarla a cualquier área de tu marca personal. Imagina en tu jornada:

¿Cómo administras el tiempo?, ¿tienes una vida dividida «personal y profesional»?, ¿tus horas son rentables?, ¿cuál herramienta usas?, ¿cuáles son los ladrones de tu tiempo?

Con este tipo de preguntas en mente, cuestiónate cada actividad, ¿por qué lo haces así?, ¿habrá una forma más eficiente?

Prueba sistemas nuevos que te simplifiquen, si eres de los que en sus dispositivos tiene versiones antiguas de funcionamiento, quiere decir que te estás poniendo viejo y que te asusta aprender.

Implementar

Después de identificar y probar formas más eficientes de accionar, implántalas en su área, bien sea; las herramientas que probaste paralelamente, un nuevo servicio quizás, un par de ejercicios nuevos en el gym, lo que sea…

Probado y verificado, ¡añádelo!, ¿será incómodo?, por supuesto si, no importa, ese reto de aprender nuevas cosas es lo que te mantiene vivo y productivo.

¿No sabes cómo hacerlo?, ¡busca ayuda!, ahora cuando los cambios son tan complejos que necesitas un montón de gente para hacerlos tal vez no estén simplificándote.

Retroalimentar

Me gusta más llamarla feedback, aunque hay casos en los que saber si un cambio funciona te lo respondes tu mismo. Cada nuevo método debe volver más eficiente el anterior, y cada periodo de tiempo debes repetir el ejercicio.

Por eso es chévere el símil con la tecnología, porque todos los años hay actualizaciones que te obligan a evolucionar.

Aplícalo con tus clientes, no te de pena preguntar y compartir tus avances, pregunta en emails, pequeñas encuestas o en tus citas, yo tengo algunos clientes con los que llevo muchos años trabajando y nunca me han contestado una encuesta.

No hay lio, cuando tengo un FaceTime con ellos, les pregunto su opinión, y lo mejor es que puedo ver hasta la expresión de sus caras cuando algo les hace ruido.

Nunca dejes de averiguar si estás mejorando, de lo contrario puedes estar en decadencia.

¿Qué puedes hacer ahora?

  1. Sé un eterno aprendiz, aun cuando llegues a ser «maestro», sigue buscando alternativas para simplificar.
  2. Crea el hábito de añadir nuevas tácticas, eso si, eliminado las caducas, que un paso reemplace dos.
  3. Y por último, investiga y pregunta cómo lo estás haciendo, ¿estás mejorando tu vida y la de los demás?, ¿tu aporte tiene valor?, confirma que mejoraste y vuelve a empezar todas las rutinas.

No se te olvide:

Conócete, supérate, compártete y reiníciate ¡Rectifícate constantemente!

RENZO D’ANGELO

¡Hasta la próxima!


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