Autoevaluación; la realidad de un hombre

Autoevaluación; la realidad de un hombre

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Autoevaluación; la realidad de un hombre
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Entender el entorno, ver tu contexto e inspirarte te dará la perspectiva de un hombre más real.

La autoevaluación es un ejercicio subjetivo, pues primero estás evaluando aspectos cualitativos y segundo es un examen que te haces tú mismo ¡Más inexacto imposible!

Aún así, si lo haces a conciencia, puede convertirse incluso, en una guía o tu camino a recorrer en los próximos años.

Hacer una autoevaluación objetiva, te debe revelar tu realidad como hombre de negocios y adicional debe responderte una de las preguntas más importantes de una marca personal profesional ¿Qué tengo de valor para aportar a los demás?

Y no refiero a un valor material, hablo de mensajes, ideas, estrategias, servicios y hasta de una marca comercial si es que la tienes o quieres tenerla.

En cualquiera que sea tu caso, sales a dar lo mejor que sabes hacer como hombre de negocios, y en ese recorrido te puedes encontrar en un dilema muy común:

No tener clara la respuesta a la pregunta, qué tengo de valor para dar.

Entonces, con tu inventario a cuestas, ya sabes el stock de destrezas y habilidades, si no lo tienes, devuélvete al episodio anterior, lo necesitarás para tu autoevaluación.

Porque es aquí en dónde pondrás a prueba esas destrezas y habilidades en las que eres bueno.

Si le metiste ficción a tu inventario, aquí lo comprobarás. Si estás listo, comencemos. Para hacer tu autoevaluación más objetiva, divídela así:

2 realidades para hacer una autoevaluación

  1. Realidad actual
  2. Realidad proyectada

Para la realidad actual compárate y para realidad proyectada inspírate:

Compárate

Para mí, cuando de una marca se trata, bien sea personal o comercial; la comparación le resta subjetividad a la evaluación.

Me parece que funciona igual que con la estética de algo.

La belleza es subjetiva, aunque en lo bello coincida la mayoría ¿Coincide tu mayoría?

Ejemplo: Esto es feo o bonito comparado con qué y en cuál contexto. Por ejemplo: si tienes un murciélago y un pavo real a la luz del día y preguntas cuál es más bonito.

Probablemente la mayoría de la gente te responda que es más bonito el pavo real, ahora si los miras dentro de una cueva en la oscuridad, seguro que no te pueden decir, cuál de los dos es más feo.

O te digan que el pavo real, porque es más grande y asustaría más.

Así lo veo con las marcas y las estrategias, comparo para encontrar las variables que debo tanto evaluar como superar.

Para poder compararte, asígnale un valor numérico a las variables que vas a comparar.

Por ejemplo: Te gusta el diseño, lo haces bien, y dentro de tus destrezas: esta la ponderas como 8/10

Y cuando comparas esta destreza con el entorno en donde la usarás, resulta que tienes un 5/10

Quiere decir, que serías poco competitivo en esa área. Aquí vuelve y juega, todo dependerá de con quien te compares y en cuál contexto.

Por ahora haz lo mismo con las 5 actividades resultantes del inventario, al finalizar, tendrás a cada una con un valor numérico, lo cual te facilitará categorizarlas.

No te preocupes, si te das cuenta, de que en cada una de esas cosas para las que eres bueno, hábil y tienes pasión, hay miles de personas que no solo las saben hacer sino que mejor.

Eso forma parte de tu realidad, ahora, lo importante es qué haces con esos resultados. Por cuál camino te irá mejor.

Puse el ejemplo del diseño porque lo viví al inicio de mi Lab, precisamente la transformación visual, me apasiona, está en mi inventario en la categoría de esas cosas que me gustan, pero no las hago tan bien.

Y cuando hacía un comparativo, la cosa se ponía peor, no era ni un 5/10, pero entonces, si analizas, esta situación puede tener 2 lecturas:

  1. No hacía nada relacionado con el diseño, a pesar de fascinarme las transformaciones visuales y funcionales.
  2. Me ponía una regla; y dije, Renzo, si quieres ser competitivo en esta actividad no diseñes tu y ya.

Simple verdad, así lo hice y ya van más de 10 años metido en un campo relacionado, que me encanta.

Fíjate que si en la autoevaluación, no resultas ser el mejor de todos en algo, no necesariamente implica que no lo puedas hacer o que no puedas desenvolverte en eso que te gusta.

Si probablemente, si esa actividad es el core business de tu negocio deberás hacer una marca comercial y no una personal, como mi caso con el Lab, pero igual con tu ADN implícito y un buen equipo, será gratificante.

Ya sabes lo que te puede pasar con los resultados, ahora, para que tengas una realidad actual más objetiva, analízala en 3 situaciones diferentes:

  1. Actual
  2. Deseada
  3. Comparada

Aquí puedes usar herramientas muy sencillas y conocidas como por ejemplo:

Actual

Evalúa tus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas, lo que es conocido como un DOFA o SWOT (Strengths, Weaknesses, Opportunities y Threats). Así podrás tener una radiografía actual, para luego hacer estrategias.

Deseada

Haz una matriz de objetivos, en donde detallas de tu situación actual que quieres mantener y eliminar y de lo que no tienes que quieres obtener y evitar.

Comparada

Finalmente, haz un benchmarking personal, en donde te vas a comparar con 3 personas referentes (Etapa básica) de esa actividad que haces o quieres hacer.

Con estas 3 situaciones diferentes de tu realidad (actual, deseada y comparada) podrás tener un panorama más claro y ahora podrás buscar referentes para inspirarte.

Que sería tu realidad proyectada, en donde deberás inspirarte.

Inspírate

La inspiración puede llegar a ser dispersa y desordenada, por eso, canalízala y manéjala así:

Divide tu inspiración en 3 etapas:

  1. Básica
  2. Media
  3. Ideal

Para las 3 etapas, haz una selección exhaustiva de hombres de negocios o personas que sean un camino a seguir para lo que quieres en tu vida profesional e incluso personal.

Así tendrás un norte y adicional un manejo dosificado de tu ánimo, en las diferentes etapas.

Básica

Elige 3 hombres de negocios, que su marca personal y comercial, si es el caso, esté un poco más adelantada que la tuya, estos 3 personajes, serán los primeros a superar en el camino.

Llegar al punto en donde ellos están ahora, te debe tomar entre seis meses y máximo un año.

De esta manera, te mantendrás animado en ese periodo y tendrás un avance tangible.

Media

Haces igual, 3 hombres de negocios, a diferencia de la etapa básica, estos deben estar más avanzados, alcanzarlos en un año es casi imposible.

Pero aún así, tienes la seguridad que haciendo las estrategias correctas en un par de años máximo podrás estar a su nivel.

En la etapa media sé honesto, porque para idealizar tienes la siguiente etapa.

Ideal

En la etapa ideal, es en donde debes soñar, pero no sueños lejanos, son aspiraciones a un plazo entre tres y cinco años máximo.

Es la vida que quieres tener dentro de tres años, para hacerme entender.

Aunque estos 3 personajes son los más «héroes» por ponerle título, los debes elegir muy bien, pues se pueden convertir en los más estables de todo el recorrido.

Recuerda que en cada etapa eliges 3 personas y solo en el caso de que sean referentes históricos, en la medida de que tú avances, ellos también lo harán.

Por esa razón, te sugiero que sean 3 y no 1 o 2, porque en los pasos que vas dando puede que debas ir cambiando y reemplazando alguno de ellos.

Bien sea porque ya no te inspiran o porque se alejaron de lo que tú seguías en ellos.

En cualquiera que sea el caso, estructurar una realidad proyectada, es para mí, la clave para mantenerte inspirado y centrado en tus objetivos a corto, medio y largo plazo.

Y aclaro, no estoy diciendo de ninguna manera que te vayas a copiar de alguno de ellos, úsalos como referentes.

Investígalos, síguelos, inspírate y haz las cosas a tu estilo, tu ADN será el diferencial de todo.

Conclusión

Autoevaluación es tu shot número 2 como hombre de negocios, y aunque es un auto examen subjetivo, organiza tus ideas, entiende tu posición en tu entorno y visualiza una realidad que te permita transformar y mejorar con tu marca personal.

  • Compárate para conocer tu realidad actual
  • Inspírate para que tu realidad proyectada se convierta en algo tangible
  • Este ejercicio puede que sea lo único que te mantenga centrado para el futuro.

¡Haz tu autoevaluación ahora! Y prepárate para: Cliente ideal.

¡Hasta la próxima!


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