¡Simplifica lo complejo!

¡Simplifica lo complejo!

Hombre﹢
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¡Simplifica lo complejo!
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Quita la basura para ver el suelo ¡Simplifica lo complejo!

Que tu afán por mostrarte como un hombre sabelotodo, no te vuelva pesado ante los cambios de tu entorno.

Y es que poco a poco cuanta más experiencia adquieres en un campo, te vuelves como una masa de conocimientos, muchas veces desordenados y sin una aplicación simple.

La sabiduría siempre es bienvenida, recuerda que cuanto más sepas más interesante eres, sin embargo, si todo está caótico en tu cabeza o peor en tu portafolio de servicios; saber más se convertirá en una desventaja por la complejidad de tu mensaje.

Además, que sepas a profundidad un oficio no quiere decir que tengas que expresarlo en todas partes, y menos sin un cliente genial claramente definido para ayudar.

En otras palabras, la basura alrededor de tu distintivo te puede hacer ver como que sabes de todo y al final no sabes nada, ocultando a primera vista tu especialidad y tu expertise.

Entonces, para que puedas expresar la esencia de lo que haces con tu marca, ¡resume!, elimina lo que sobra que ahora no ves.

Piensa que la magia de simplificar está en mostrar —de manera sencilla— cosas complejas, y eso lo logras si eres experto en un tema.

Un hombre sin tu experiencia no será capaz de expresar lo que hace de forma simple, así que concretar forma parte de ser un hombre inteligente y esto te puede ayudar.

2 planos para facilitar los negocios con tu marca personal

  1. Íntimo
  2. Empático

Íntimo

El orden comienza en casa, antes de comunicar tus servicios; categorízalos por lo que solucionan, es decir, etiquétalos con un rótulo que revele su esencia, por ejemplo: es un gestionamiento, consulting, mentoring, training, etc.

Así también funciona para los productos físicos. Luego fusiona todo en tres categorías con tres subcategorías, lo que supere este nivel será percibido por tu cliente como complejo.

La cosa no acaba con lo que vendes, debes intervenir los procesos internos para contratarte y ejecutar los servicios, eliminando pasos y buscando alinear todo con la solución que generan.

Empático

Esta es la mejor parte, de acuerdo con las dificultades, retos, preocupaciones y necesidades personales y profesionales de tu cliente; intenta poner tu portafolio en su perspectiva, es decir, míralo desde sus zapatos.

Por esto, es tan importante que conozcas muy bien a la persona que le hablas y ayudas, como siempre te digo, si le hablas a todo el mundo no le hablas a nadie y tendrás un producto que nadie quiere comprar.

Si es la primera vez que configuras «profesionalmente» a tu cliente genial, busca amigos para los que tu solución sea atractiva, y también elige por lo menos cinco clientes con los que haya sido genial hacer negocios y pídeles feedback.

¿Qué puedes hacer ya?

  1. En medio del desorden se fortalece el caos; limpia, organiza, despeja el camino para ver lo que hay en el fondo
  2. Reestructura por lo menos una vez al año todo tu portafolio de productos y servicios y ajústalos a una metodología más minimalista
  3. Y por último, no te de pena mostrar productos y servicios en proceso de simplificación para escuchar lo que piensa tu cliente, así le facilitarás hacer negocios contigo.

No se te olvide:

Quita la basura para ver el suelo ¡Simplifica lo complejo!

Renzo D’Angelo

¡Hasta la próxima!


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