La adversidad

La adversidad

Hombre﹢
Hombre﹢
La adversidad
/

Un hombre que no ha ganado y perdido batallas, nunca podrá sobrepasar su propia cruzada.

Escuchar tipos quejándose se ha vuelto tan común, que piensas, que forma parte de la masculinidad contemporánea. 

Y puede que en algunos grupos o sociedades sea así, sin embargo, a esos tipos ni los determinas cuando quieres superarte a ti mismo y construir el futuro de un hombre victorioso.

Recuerda que los hombres, siempre, así sea en nuestro interior más profundo, precisamos de la admiración de otros hombres.

Un hombre líder, nunca lo será de verdad, si únicamente lo admiran los tontos y descerebrados.

Cuantos más adeptos luchadores, robustos e inteligentes haya en tu clan, más indestructible será tu misión. Y esto aplícalo a cualquier entorno personal, de negocios y de impacto social.

Si nada más cuentas con un montón de llorones más débiles que tú, que solo te siguen para reforzar tu ego, ni te cuento de qué se trata tu banda.

Los tropiezos endurecen tu virilidad, cuantas más dificultades hayas pasado, más preparado estarás para las mayores que vendrán.

Por eso, tus desafíos jamás deben ir en contra de tu honor, valerosidad y masculinidad, porque un hombre extraordinario de ningún modo es aquel que está exento de adversidades, limitaciones e injusticias.

Un gran hombre es el que, con todas sus cargas y escaseces, logra usarlas para su beneficio, ser más fuerte y salir adelante sobrepasando los privilegios del que, en su lugar, ha tenido unas condiciones más favorables.

Por consiguiente, nada más lamentable que un hombre quejarse por los retos entregados y resentirse por las restricciones que ha tenido.

Pues esa misma adversidad, no solicitada ni merecida, es la que, en lugar de volverlo ordinario, puede hacerlo sobresalir de las manadas de tipos frágiles y cristalizados que han infectado nuestra visión de masculinidad.


Comentar

Únete al clan

Y recibe mi correo semanal para impulsar tu marca personal como un hombre prémium.

"*" señala los campos obligatorios

Paso 1 de 2