¡No seas un charlatán!

¡No seas un charlatán!

Hombre﹢
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¡No seas un charlatán!
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Si tu ropa dice otra cosa, mejor cierra la boca ¡No seas un charlatán!

A veces puedes confundir ser real con ser un patán y esperar resultados fantásticos mal interpretando ser disruptivo con ser repulsivo. Y de eso no se trata ser un hombre de alto nivel.

Tampoco de ser lo que no eres, la cuestión va, de verte como tu propio producto, es decir, diseñarte a ti mismo como el hombre que realmente quieres ser sin las influencias que te limitan para conseguir mejores resultados, ¿me hago entender?

Entonces, aquí entra en el juego tu identidad, que son esos códigos que comunicas con tu personalidad para mostrarte a los demás.

Por ejemplo; ganar la confianza de un cliente, hacer que una persona te preste atención, lograr que un grupo te entusiastas de tu expertise sigan lo que compartes, en fin, dar tu mensaje con claridad.

Cuando tienes dificultades comerciales, de credibilidad y persuasión es porque tu exterior no coincide con lo que dices, entonces rompes la cadena de coherencia y la otra persona dice, ¡oh!, ¡oh!, este como que es un timador y no hay negocio, ¡no hay conexión!

¿Cómo solucionas esto?, quitándote la pendejada mental de que tu apariencia, manera de hablar, vestir y expresarte no se pueden cambiar.

Si piensas así, te tengo una mañana noticia, la gran mayoría de tus comportamientos y expresiones forman parte de una identidad colectiva; son un resumen de tus familiares, amigos y entorno social, en pocas palabras, tampoco te pertenecen.

Porque aprendiste a comportarte de una manera para ser aceptado y entrar al bote con una etiqueta que dijera «no defectuoso».

Incluso, cuando creemos que somos distintos, podemos estar saltando de «la caja de los ordinarios» a «la caja de los que se creen especiales».

Sin embargo, si quieres irrumpir en tu entorno con tu marca personal, y comunicar algo diferente debes salirte de las cajas volviéndote una obra arte creada por ti mismo, y para eso te comparto:

2 combustibles para tu identidad como hombre prémium

  1. Equivalencia
  2. Preponderancia

Equivalencia

Así seas el tipo que más odia el encasillamiento con etiquetas, cajas y labels, siempre estarás en una categoría «Los que odiamos las etiquetas», entonces, para que tu identidad atraiga debes resaltar las semejanzas.

La pregunta es, ¿cuál quieres que sea el punto equivalente con tu cliente?, porque quizá, por querer comunicar igualdad o diferencia; estás desatando una serie de opiniones, emociones, prejuicios y creencias negativas.

Preponderancia

Tu expresión debe estar por encima del promedio, un cliente del Lab!, «Renzo quiero que mi marca sea disruptiva, creativa, tecnológica» y cuando reviso lo que para él significa eso, es algo igual o más ordinario que sus competidores.

Entonces, no digas que eres tecnológico usando dispositivos viejos y una agenda de papel, no digas que eres disruptivo con outfit y website clásicos y ordinarios, ¿me sigues?, ¡mejor no digas nada!, o agárrate de otro conector.

¿Qué puedes hacer ya?

  1. Rompe moldes con un propósito, y lista los puntos semejantes que tengas con tus clientes (y coincidan con tu distintivo)
  2. Averigua si lo que comunicas con tu marca realmente dice lo que tienes en mente
  3. Y por último, aléjate del hombre ordinario sin perder los puntos esenciales que conectarán el mensaje de tu marca personal.

No se te olvide:

Si tu ropa dice otra cosa, mejor cierra la boca ¡No seas un charlatán!

RENZO D’ANGELO

¡Hasta la próxima!


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