Siendo un hombre brillante

Siendo un hombre brillante

Cuando brillas, tienes la luz y la «sabiduría» para iluminar a otros; en la sombra, solo puedes oscurecer.

Estoy cansado de escuchar sobre las fallas del individualismo, la competitividad, la masculinidad, querer ser el mejor y sobre quién debe ser primero, ¿tú o el otro?

Cuando eres el hombre víctima la respuesta es clara; debes sufrir, sacrificarte por los demás (sobre todo por tu familia) y luego progresar tú.

Así, cuando ya estés viejo y decrépito, podrás preocuparte por ti gastándote los pocos centavos que ahorraste viajando por el mundo para contrarrestar tus impotencias.

El maldito guion

Suena crudo, lo sé, sin embargo, es el guion que sigue la mayoría, porque siempre compramos el libreto fácil, el que tiene el atajo, el que muestra la salida más rápida.

El que tiene pocas espinas y sorpresas, el cómodo, el que alimenta tu ego de héroe decadente.

Es claro que no comparto esta visión de hombre ordinario. Si así fuera no tendría este blog, y no dedicaría tantas horas a ser un mejor hombre.

Porque primero debo comer yo para cazar, primero debo saber yo para compartirte algo valioso, primero debo crecer yo para mostrarte más caminos, y si, primero debo brillar yo para ayudarte a brillar.

Es fácil, solo que nuestra mentalidad pobre, nos impide ver que primero debes tener valor para luego dar.

¿Será que cuando tienes la obligación de brillar, también tienes la obligación de iluminar, y te da miedo?

¿O simplemente estás conforme con ser un hombre mediocre, ignorante, retrógrado y borroso para otros?

La respuesta incómoda

No es fácil responder, solo que cuando no te ves como problema tampoco te ves como solución y claro está que iluminar tiene más responsabilidad mental que opacar.

Y no puedes olvidar que si viniste de paseo por aquí, está bien, pierde el tiempo, la juventud que te queda y tu talento haciendo cosas inútiles y lamentándote por las malas decisiones.

Ahora, si quieres dejar la huella correcta, tienes la obligación de saber, progresar y compartir.

No decidí mejorar porque fuera bueno y quisiera autosuperarme, decidí avanzar porque era lamentable conversar conmigo mismo.

Porque los enemigos no están afuera; están dentro, son tus versiones anteriores que te arrastran y te roban la luz, son esos a los que tienes que desangrar y despedazar.

Tu marca personal

El desarrollo personal es tan estúpido como revelador, dependiendo del observador, de tu nivel de conciencia y de tus ganas de auto-rediseñarte.

El día que entendí que la marca de un hombre no podía ser prémium con una mentalidad mediocre, fue el día que finalmente emprendí este proyecto.

Entonces, si te quedas mirando tus defectos y tu imperfección como una limitación del paso incómodo, podrás iluminar apenas para sobrevivir, y los que te siguen estarán más ciegos que tú.

En cambio, si reconoces que hasta el tipo que más admires tiene demonios halándolo al abismo, verás que usando tus garras ocultas podrás superar la oscuridad, y al final iluminar más siendo un hombre brillante.


8 respuestas a “Siendo un hombre brillante”

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